RESEÑA HISTORICA

Nacido en Japón allá por los años 50, el butoh como movimiento vanguardista sienta sus bases en el Budismo Zen y el teatro Noh, aunque también adhiere a la corriente surrealista.

Son sus creadores el maestro Tatsumi Hijikata (1928-1986) y el maestro Kazuo Ohno (1906-2010).



En el estudio de Kazuo Ohno

En el estudio de Kazuo Ohno
1998

Tatsumi Hijikata

Tatsumi Hijikata

"Admirando a La Argentina"

"Admirando a La Argentina"
Kazuo Ohno

Tatsumi Hijikata

Tatsumi Hijikata

martes, 15 de febrero de 2011

"BUTOH"

Butoh es una danza de vanguardia nacida en Japón en la década del 50, como respuesta en el campo artístico a los estragos de la Segunda Guerra Mundial.
Hasta ese momento, los bailarines se perfeccionaban en la técnica contemporánea con maestros que habían estudiado con Mary Wigman (Expresionismo alemán). Sus creadores, los maestros Tatsumi Hijikata (1928-1986) y Kazuo Ohno (1906-2010) decidieron volver a las raíces y comienzan una búsqueda interior que dará nacimiento a lo que hoy conocemos como Butoh.
Es una danza con raíces en el Budismo Zen y el teatro Noh, con una técnica específica, y que se caracteriza por la quiebra y ausencia de códigos. También se adhiere al movimiento surrealista francés de 1917.
Para bailar Butoh es necesario correr la mente y estar en comunión con el Universo, desnudar el alma y mostrar lo más puro y también lo más oscuro de uno mismo. En la mística del Butoh, la danza es un don del cuerpo, éste no es un objeto más. El Butoh considera indivisible la instancia cuerpo-alma.
Obras como Kinjiki (“Colores Prohibidos”), estrenada en 1959, y basada en una obra del escritor Yukio Mishima, tenían por objeto movilizar a la sociedad japonesa con temas tabúes, como la homosexualidad y la violencia.
Su técnica lleva al individuo al encuentro más profundo consigo mismo, a un proceso de individuación.
Tatsumi Hijikata tomó del Budismo Zen la caminata (meditación en movimiento), que forma parte de la técnica del Butoh, su finalidad es sumergirse en el inconsciente
para emerger con un mayor conocimiento de sí mismo. Yoshito Ohno (hijo de Kazuo san)
perfeccionó esta caminata, adhiriendo a la que practican los actores de teatro Noh, lo que lleva a un equilibrio físico y redunda en un equilibrio anímico-espiritual.
El maestro Kazuo Ohno desarrolló y potenció el campo imaginario a través de consignas basadas en motivos pictóricos o poéticos.
La finalidad del Butoh desde su inicio es contactarse y conectarse con las emociones, que en el caso de las emociones que se denominan negativas, como el odio, la tristeza, la ira, permanecen ocultas y reprimidas, sin que el individuo tenga conocimiento de ello.
Kazuo Ohno creó lo que se llamó Hikari Butoh (“Danza de la Luz del Alma”). La idea es limpiar el alma como un espejo, para que exprese y refleje lo más puro de ella. Éste es también un objetivo del Budismo Zen, alcanzar el satori o iluminación implica iluminar todas las zonas oscuras de nuestra alma. Cuando por fin alcanzamos este objetivo logramos un equilibrio físico, mental, emocional y espiritual.

No hay comentarios: